viernes, abril 20, 2007

Alumno hace 25 años; Hoy representante

Pero esto es increible...
Tuve que llamar al papá de este pequeño, que estudia en el prescolar, ¿y con que me encuentro?
Que su papá es Hembert , un niño muy travieso que fue mi alumno de preescolar hace 25 años.
Es super maravilloso encontrarse con los niños de ayer, hoy hombres que una vez tuve la oportunidad de ser su Maestra de Preescolar.
Espero que asi como me he encontrado con estos 4 alumnos, en menos de una semana, poder encontrame con otros más en este caminar por la vida y así ir llenado esta pagina de Remembranzas de mis XXVII años por el mundo de Educacion Inicial
Son instantes y momentos que no vuelven... que ademas de quedar grabado en una imagen de fotografia , se adhieren al corazón..



25 años despues


Dicen que cuando deseas algo de corazón el universo conspira para hacerlo realidad.
El domingo de resurrección tuve la grata sorpresa de encontrarme en misa a estas niñas, en la primera comunión de la hija de una de ellas.
Pero ¿quienes son ellas?
Yoneida, Marisol, y Francis, un trio que desde que ingresaron al prescolar se han mantenido en contacto.
A ellas tres, las conoci cuando apenas tenian 5 años, y fueron unas de mis alumnas un encuentro despues de 25 años, y fue realmente muy significativo ver su rostro de alegria al encontranos y recordar tantas de sus travesuras.
Me alegro mucho niñas que ahora sean unas mujeres trabajoradas, madre, y que esa amistad que comenzo desde niña aun la conserven, además me senti muy feliz de ver su rostro con una hermosa sonrisa al recordar a su "MAESTRA DE PREESCOLAR"

miércoles, abril 18, 2007

Luz para todos


LUZ PARA LOS OTROS


Había una vez en una ciudad de Oriente,

un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles

llevando una lámpara de aceite encendida.

La ciudad era muy oscura en las noches sin luna.

En determinado momento, se encuentra con un amigo.

El amigo lo mira y de pronto lo reconoce.

Se da cuenta de que es Guno, el ciego del pueblo.

Entonces, le dice:- ¿Qué haces Guno, tú ciego, con una lámpara en la mano? Si tú no ves...
Entonces, el ciego le responde:- Yo no llevo la lámpara para ver mi camino.

Yo conozco la oscuridad de las calles de memoria.

Llevo la luz para que otros encuentren su camino cuando me vean a mí..